Mi Día del Libro.
"Las modas son legítimas en las cosas menores, como el vestido.
En el pensamiento y en el arte son abominables."
Ernesto Sábato
En el pensamiento y en el arte son abominables."
Ernesto Sábato
Dicen que la casualidad es el señuelo con el que la vida nos escatima alguna insondable verdad. Como si el azar fuese un extraño idioma con el que el destino nos susurra secretos que no somos capaces de traducir. Lo cierto es que no tengo ni idea, prefiero explorar el territorio virgen de la incertidumbre que instalarme en cualquier certeza con fecha de caducidad. De modo que, a pesar de que ésta es sólo una más de la increíble cadena de coincidencias que se han sucedido en mi vida en los últimos días, no tengo más remedio que tomarme el día de hoy como un augurio inmejorable.
Con su inevitable traza de mercadillo vulgar, de templo casi profanado, levantado a base de pilastras de libros de toda clase, recetarios de cocina de algún famoso, manuales de papiroflexia, panegíricos y biografías de prebostes y fulanas, novelones rancios, saldos, flecos, y cabareteras con mostacho firmando mamotretos, con todo eso, y a pesar de todo eso, hoy es un hermoso día. Hoy recuerdo –e imagino- esa Barcelona vestida de fiesta, en el día en que, como todos los años, parece haberse instalado un efímero gobierno de la poesía sobre las gentes y las cosas, y todo el mundo pasea con una rosa y un libro, como si salieran a la calle tiritando de primavera, con un cuchillo verde en la boca, llevados de la mano por un candor casi adolescente. Hoy respiro –y me inspira- el hálito fresco del jardín botánico, resbalando cuesta abajo, en el regreso de los libreros a la madrileña calle Moyano.
Hoy no hay sitio para otra cosa: es un día hermoso.
Tal vez, el día más importante de mi vida hasta hoy, si soy capaz de salir un poco de mí mismo y abarcar esa vida desde una distancia mayor, con un prisma casi trascendente. No viene a cuento ahora desgranar los detalles, las circunstancias, y mucho menos los nombres propios, que tiempo habrá para todo ello, y tiempo quiero dejaros para que disfrutéis de la ciudad, de vuestra ciudad, donde quiera que estéis. Así que lo diré sin rodeos: hoy, lunes, 23 de abril de 2007, he comenzado a trabajar en una editorial. Se trata de una editorial independiente, y por una vez, esta palabra cobra sentido, porque no hay ningún tutor al que rendir cuentas, ni crece a la sombra de ningún emporio, sino que apuesta decididamente por la literatura, cargada de fe, honestidad y deseo. Y eso lo hace todo aún más bello, porque una cosa es entrar en la plantilla de cualquier gran empresa, en la que sólo existen los balances de pagos y el libro es un producto, y otra muy distinta implicarse en un proyecto que, aparte de buscar su legítima viabilidad, contagia la pasión por la verdadera literatura, lejos de las modas y el oportunismo. Y lo que es aún mejor, que requiere un esfuerzo y una dedicación total, ya que en este lugar voy a tener que aprender absolutamente todos los pasos que llevan una obra desde la recepción de un manuscrito a las manos del lector, convertido en libro. Y como quiera que amo ese objeto, desde todos los puntos de vista, me emociona la posibilidad de participar en cada detalle de su creación.
Imagino que sólo habrá un día tan importante como este en un futuro, por el que no tengo ninguna prisa, porque prefiero llegar más sabio y más fuerte, sin la torpeza del principiante, pero con la ilusión intacta: el de la publicación de mi primera obra.
Sólo me queda desearos un feliz, y sobre todo, feraz Día del Libro a todos, que os cunda la cosecha, y agradeceros el apoyo, el afecto y los capones a todos los que de alguna manera seguís el vuelo del albatros. Y a los que habéis enviado esas toneladas de buenas vibraciones para que todo esto llegara a buen puerto.
A los que residís en Madrid os emplazo, para terminar, a tres citas para esta tarde, tres sugerencias más en esa inabarcable Noche de los libros que hoy tendrá lugar en la ciudad. Aprovechando que están bastante cerca unas de otras, voy a intentar estar en dos o tres "saraos", para encajar algunos abrazos y presentarme a ciertas personas. Os dejo los datos:
• Varios autores de Parábola de los talentos (Gens ediciones) participarán en la jornada de puertas abiertas de la Escuela de Escritores, a las 19h. Ver más información aquí.
• Mesa redonda sobre la tensión entre literatura y mercado, en la que intervendrá otro autor de Parábola de los talentos. Tendrá lugar a las 20h. en el Aula Magna del Instituto Europeo de Design (IED), situado en el Palacio de Altamira, en el número ocho de la calle Flor Alta.
• Jornada de puertas abiertas, talleres demostrativos, y multitud de actividades en Fuentetaja.








